martes, 22 de noviembre de 2011

El Observador médico. (Escritos menores, Samuel Hahnemann)

A pesar que el nombre de "Escritos menores" nos hace pensar que tienen poca importacia. Son instimables las enseñanzas que encontramos en este escrito en el cual el Dr. Hahnemann nos eneseña como debe el médico observar y cuales deben ser las condiciones para esto.

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lunes, 21 de noviembre de 2011

Que es la homeopatía (Video).

Que es la Homeopatia, como aborda al paciente, que enfermedades puede tratar, preguntas mas frecuentes.

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martes, 15 de noviembre de 2011

Dificultades en la toma del caso en el recién nacido y lactante.






Las dificultades básicamente recaen en tres personas: el niño, la madre y/o tutor y el médico.
De este trinomio tomaré únicamente al médico en las dificultades que puede tener en la toma del caso, sin desmerecer la importancia que tiene la madre o tutor.

Según HAHNEMAN en el parágrafo 6 dice: “QUE LOS SÍNTOMAS SON LOS ÚNICOS INDICATIVOS DEL MAL INTERNO, QUE SE PERCIBEN POR LOS SENTIDOS DEL PACIENTE, POR LOS QUE LO OBSERVAN Y POR EL MÉDICO” y descarta toda especulación  trascendental que no puedan ser confirmadas por la experiencia.

En el parágrafo 14 dice: “TODO LO CURABLE SE MANIFIESTA POR SÍNTOMAS”.
En el parágrafo 18 dice: “LOS SÍNTOMAS SON LA ÚNICA GUÍA PARA LA ELECCIÓN DEL REMEDIO”.

Si bien HAHNEMAN no relata la toma del caso en el recién nacido y en el lactante, deja con claridad, el método a seguir y le dedica. 45 parágrafos a este tema, la toma del caso en su ORGANON.

En el parágrafo 83 da requisitos para la anamnesis y al final exige al médico ausencia de prejuicios, sentidos perfectos, atención al observar y fidelidad al trazar el cuadro de la enfermedad. Todo mencionado como si fueran niveles accequibles.
Hahneman aparta todo lo que sea conjeturas, ideas huecas o hipótesis vanas.

Conocer al niño normal en su expresión mental, fisiológica y anatómica es de vital importancia, de lo contrario, tomaremos falsos síntomas.

Mencionaré algunas observaciones de un recién nacido o lactante normal. A primera vista tiene una expresión facial relajada, miembros superiores e inferiores relajados, y su estado de consciencia tranquilo. Esto sirve para diferenciarlo de lo anormal que lo expresa con una facie contraida, boca abierta vertical u horizontal, lengua tensa, temblor del mentón, respiración irregular, miembro superior e inferior contraido o extendidos, todo esto acompañado de su única expresión mental que es EL LLANTO.
Considero que en los aspectos madurativos del bebé estriba la mayor dificultad para realizar una anamnesis correcta.
Ellos son inmaduros en sus esferas: mental, anatómica y fisiológica; que a su vez todo esto no es estático, va cambiando continuamente con el transcurso del tiempo.
Haré una reseña de distintos sistemas y órganos dando algunos ejemplos.
Antes de dar a conocer las expresiones de inmadurez en los distintos órganos, aparatos y sistemas; es de suma importancia considerar la evolución pondo-estatural y sus variaciones normales como la aparición de la risa, mantenimiento de cabeza, edad en que se sienta, dentición, locomoción, osificación en general tan es así que las fontanelas anteriores se cierran como límite normal a los 18 meses.

Consideremos algunos ejemplos de los distintos sistemas y aparatos:

TUBO DIGESTIVO: inmadurez de glándulas anexas, por ejemplo las salivales debido a ello tenemos boca semi húmeda, casi seca hasta los 2 meses y a los 5 meses abundante salivación (sin relación con la dentición) y concomitantemente aparece recién la ptialina (es sabido de no dar farináceos en ésta etapa porque puede producir diarreas que no son de origen miasmáticos) corrigiendo la dieta desaparece tal trastorno digestivo. Lo mismo ocurre con los jugos pancreáticos y las sales biliares que son escasas.
 El niño de pecho puede pasar varios días sin defecar y ser su materia fecal pastosa, de color amarillo hasta el verde acelga y es normal si sólo existe este síntoma.
En el SISTEMA NERVIOSO CENTRAL requiere en la semiología del recién nacido y el lactante un conocimiento de relevancia mayor, es este sistema el que va a dar al bebé la calidad de un individuo de relación, a través de su mente, motricidad y sensibilidad. Quien no conozca la inmadurez pasajera en este período de la vida, podrá considerarlo al paciente como un afásico, distónico, asinérgico, etc.
Consideremos EL RELEJO DE MORO, que es normal hasta los 7 meses de edad, observando al niño ante un estímulo, su respuesta es una manifestación de sobresalto y llanto final; no considerarlo como síntoma.
REFLEJO DE PRESIÓN PALMAR: normal hasta los 4 meses, no confundir la presión con una contracción involuntaria de la mano.
REFLEJO DE BABINSKY: en un adulto, su presencia la interpretamos como una lesión de la vía piramidal, en el bebé es un reflejo de inmadurez que toma su máxima expresión al año de edad para desaparecer completamente a los 2 o 3 años de edad.
ABDOMEN: al observar una hernia de ombligo en un prematuro no realizar ninguna maniobra mecánico o quirúrgico, porque desaparecen en un 100% al año de edad.
GLÁNDULAS MAMARIAS Y GENITALES: Hinchazón de mamas en recién nacidos varones y mujeres con secreción láctea, es normal hasta los 4 meses debido a estrógenos y prolactina materna. Más allá de los 4 meses es patológico. Una pequeña pérdida de sangre por vagina en una niña es normal entre el tercero y quinto día de nacido, también por efecto estrogénico materno.
FIMOSIS: Normal hasta la pubertad. Embriológicamente prepucio y glande forman una sola estructura y cuando nacen todavía están en vía de desarrollo.

Otras dificultades que podrían confundirnos, sería tener conocimientos generales de puericultura para no confundir síntomas miasmáticos con síntomas reactivos. Por ejemplo: conocer el ambiente físico y psíquico del bebé, como así también ¿como se lo alimenta?, ¿como se baña?, etc.

Los homeópatas debemos darle importancia a la patología heredada de padres, abuelos, tíos, primos, etc. Esto no debe ser un mero formulismo para completar una planilla de datos sin la debida atención.
Si observamos un recién nacido o lactante de apariencia saludable, con una historia de enfermedades crónicas en sus antecesores, debemos pensar, conociendo la dinámica de las enfermedades crónicas, que éste niño de sana apariencia lleva en forma potencial  el mal interno, y que no lo puede demostrar, ya sea por una fuerte vitalidad o por su inmadurez como vimos en anteriores ejemplos.
En el momento de tomar la historia clínica en el recién nacido y en el lactante. “Debemos saber   que lo que de hereda   no son  síntomas, si no miasmas, que obviamente se manifiestan por síntomas. Es decir que los síntomas que vemos deben ser la expresión del miasma de ese niño”.
Ubicando al niño en su mundo, tendremos menos dificultades en la toma del caso y por lo tanto mejores resultado terapéutico
Ubicando al niño en su mundo, podemos tener menos dificultades en la toma del caso y actuar en consecuencia correctamente.

Dr. Mario Schliserman

Médico Pediatra y Homeópata
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Disminución de la dosis en la preparación del medicamento homeopático en la escala centesimal.


El presente trabajo tiene como fin, explicar el uso de la dosis mínima del medicamento homeopático, con el objeto de evitar las agravaciones, que surgirían de la utilización de dosis mayores en el tratamiento de las enfermedades.
Palabras claves: dosis, agravación homeopática, dilución, dinamización o potencia.

IMPORTANCIA Y TECNICA

Este trabajo, realizado por el Departamento de Farmacia de la Academia de Homeopatía del Tucumán, pretende proponer, respetando la metodología hahnemaniana, una forma de disminuir la dosis del medicamento homeopático empleado.
Se comenzará aclarando los siguientes términos:
DOSIS: En el parágrafo 275,Organon 6° edición, Hahnemann dice que “La conveniencia de un medicamento para un caso patológico dado, no depende sólo de su exacta elección homeopática, sino también de la cantidad apropiada, o mejor dicho, de la pequeñez de la dosis”.
AGRAVACION HOMEOPATICA: En el parágrafo 157, Organon 6° edición, dice “... un remedio elegido homeopaticamente, remueve y extingue,... de una manera suave la enfermedad,... no obstante con frecuencia produce una especie de ligera agravación inmediatamente después de ingerido, por una o algunas horas, cuando la dosis no ha sido suficientemente pequeña...”
DILUCION: En enfermedades Crónicas, prefacio del v° volumén (1839), Hahnemann define muy bien dicho término cuando expresa: “Propiamente las diluciones están cercanas casi a lo que tiene un sabor y un color concretos. Una solución... salada o amarga llega a ser insípida al mezclarle más agua, por más que se la agite... acá se trata, en efecto, de verdaderas atenuaciones o diluciones, pero no de dinamizaciones.”
DINAMIZACION O POTENCIA: En el parágrafo 269, Organon 6° edición, Hahnemann especifica: “El método homeopático, por un procedimiento que le es propio... desarrolla las virtudes medicinales dinámicas de sustancias groseras... que no daban señal de la menor influencia medicinal sobre el cuerpo humano. Este cambio... desarrolla el latente poder dinámico hasta entonces desconocido... poder que influencia el principio vital y modifica el modo de ser de la vida animal. Esto se realiza por acción mecánica... frotando y sacudiendo y después de añadir una sustancia indiferente en pólvo o líquida... este proceso se llama dinamizar, potentizar (desarrollo del poder medicinal)...”
El objetivo es hacer tomar conciencia del valor de la dosis, es decir, la cantidad, en la preparación del medicamento homeopático expuesto por el Dr. S. Hahnemann, en el parágrafo 277, Organon 6° edición: “...un medicamento cuyos síntomas propios estén perfectamente en armonía con los de la enfermedad deberá ser tanto más saludable cuanto más se aproxime su dosis a la exiguidad a que necesita reducirse para producir suavemente la curación.”
A través de su obra, vemos que constantemente está en la búsqeda del ideal de curación, tal que restablezca la salud de manera suave, rápida y duradera, parágrafo 2, Organon 6° edición, en función de ese ideal de curación es que elegimos un medicamento semejante a la enfermedad que hay que curar, ese principio de semejanza es de vital importancia, estaría en primer lugar en la elección del remedio, pero este principio viene acompañado y de alguna manera supeditado a la fuerza, o intensidad del medicamento, que esta determinada por la dosis.
Entonces la fuerza del medicamento está determinada por la dosis, por la cantidad, y no moderar la dosis, implica el riesgo de una agravación innecesaria, tanto mayor cuánto más homeopático sea el medicamento y más alta sea su potencia.
Buscando evitar estas agravaciones, se toma conciencia de la importancia de la dosis, de la cantidad de medicamento, lo cual, Hahnemann expresa en el parágrafo, 275 Organon 6° edición: “La conveniencia de un medicamento para un caso patológico dado, no depende sólo de su exacta elección homeopática, sino también de la cantidad apropiada, o mejor dicho de la pequeñez de la dosis...”, en el parágrafo 276 dice: “Por esta razón, un medicamento, aun cuando sea homeopaticamente apropiado al caso patológico, hace daño con cada dosis que se administre si ésta es demasiado grande, y si se da en fuertes dosis hará mucho más daño cuanto mayor sea su homeopaticidad y la potencia más alta...” y en el parágrafo 277 expresa: “ Por la misma razón, y porque un remedio dado a dosis bastante débil se muestra de una eficacia tanto más maravillosa... deberá ser tanto más saludable cuanto más se aproxime su dosis a la exiguidad a que necesita reducirse para producir suavemente la curación.
Sé vé, en estas lecturas, la preocupación que tenía Hahnemann por las agravaciones producidas con dosis demasiado grandes.
Hoy, muchos médicos buscan suavizar la acción de los medicamentos, cuando usan la escala centesimal, prescribiendo por ej:

SULPHUR 200
1 gránulo = 1 papel

Al recibir estas prescripciones, que no correspondían con la técnica de preparación clásica del medicamento, que indica impregnar la lactosa con una gota, se creía incurrir en un error, y surgían las preguntas: ¿Esto es correcto?, ¿Cómo se prepara?, ¿Coincide con la técnica exacta que Hahnemann nos legó?.
Todas estas preguntas tienen una respuesta satisfactoria, y haciendo eco a la genuina preocupación de los médicos por las agravaciones de sus pacientes, es que sin agregar ni inventar nada, se apela a los consejos del Dr. Hahnemann cuando utilizaba la escala centesimal, lo cual explica claramente en el parágrafo 285, Organon 5° edición cuando dice: “Se atenúa la fuerza del medicamento disminuyendo el volumen de la dosis, es decir, que en vez de hacer tomar una gota entera del medicamento sólo se administra una pequeñísima fracción de esta gota, y lo aclara más en la nota de este parágrafo que dice: “Se administra un glóbulo del tamaño de semilla de adormidera, introduciéndolo en un vehículo luego de haber empapado 300 de ellos con una gota del medicamento, obteniendo así una fracción de la dosis.”
Recordemos que un glóbulo del tamaño de semilla de adormidera es similar a los gránulos que se usan hoy para la preparación de la L M, y son distintos a los microglóbulos que se usan en las dosis y a los glóbulos tradicionales.
En el parráfo 310 de Enfermedades Crónicas, Hahnemann explica: “...para administralos se hacen caer uno o dos en una pequeña cápsula de papel que ya contiene dos o tres granos de azúcar de leche en polvo; luego se pasa una espátula o la uña del pulgar sobre el papel, hasta que uno sienta que el glóbulo esta aplastado; luego puede entonces fácilmente disolverse en agua para tomarlo.”
Llegamos a la conclución que prescribir 1 gránulo = 1 papel, es correcto y conforme a lo que Hahneman aplicaba para disminuir la dosis, cuando usaba la escala centesimal.


Bibliografía:

1)  Hahnemann S. “Organon de la Medicina”. 6° Ed. Albatros. Bs.As. ; 1978.
2)  Hahnemann S. “Organon de la Medicina” 5° Ed. Traducción de J. S. Coll. Imprenta I. Doix, Madrid.
3)  Hahnemann S. “Las Enfermedades Crónicas, su naturaleza peculiar y su curación homepática” Ed. T. P. Paschero. Bs.As. 1999.


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lunes, 7 de noviembre de 2011

Escala Cincuentamilesimal (LM): Observaciones pronosticas.



Una gran desventaja en la docencia homeopática es que a causa de que la sexta edición del Órganon se publicó muchos años después de la muerte del autor, en el interin surgieron  homeópatas muy talentosos, principalmente el Dr. Kent, que contribuyeron al desarrollo de la homeopatía pero a la luz del Órganon quinta edición. Una de las principales consecuencias de esto es que la escala cincuetamilesimal (LM) brilla por su ausencia en la práctica de un gran número de homeópatas contemporáneos, dado que se formaron en la escala centesimal y dosis únicas. Si aprendieron así, y de esa forma hicieron su experiencia con muy buenos resultados es entendible que lo sigan enseñando.
Pero afortunadamente hay homeópatas que habiendo comprobado la tremenda diferencia que hay entre ambas escalas a favor de la LM, optaron por el uso de ésta; más aún, debemos considerar que el propio Hahnemann no solo afirma, refiriéndose a la LM en el parágrafo 247, de las grandes ventajas para el enfermo debido a “mi nuevo y perfecto método modificado”, sino que toda la sexta edición está estructurada en función de esta escala.
De cualquier forma, no habría mayores problemas si en definitiva algunos homeópatas usaran una u otra escala según su personal preferencia. Pero aquí surge otra cuestión: muchos profesionales que comienzan a usar la LM, por estar desprevenidos, la utilizan con criterios inadecuados.
A continuación daremos algunos ejemplos de errores que se cometen en el uso de la LM:


    1. Comenzar el tratamiento con la escala centesimal y suponer que la LM es una continuación obligada de ella, en aquellos enfermos que anduvieron bien al principio y se detiene la mejoría.
      2. Utilizar criterios correspondientes a la escala centesimal con dosis únicas en al administración de la LM; por ejemplo: después de la notable mejoría con una potencia determinada de un medicamento, supongamos Lyc 3LM, esperar que la mejoría se detenga y recién entonces volver a administrar la siguiente potencia.
      3.Utilizar una misma potencia de un medicamento bien indicado mucho más tiempo del que recomienda Hahnemann. Hemos visto homeópatas de altísimo prestigio utilizar la misma dinamización en LM durante meses. Justamente en el parágrafo 248 explica el maestro que se debe dar solamente siete tomas de cada potencia, en una o dos semanas según si las tomas son diarias o día de por medio. Después de ese número de tomas “se agota la solución”, la explicación de por qué se agota la solución  reside en que si por cada toma el paciente debe realizar 10 sucusiones, al llegar a la séptima toma del mismo medicamento realizó setenta sucusiones.
Teniendo en cuenta que en la escala LM para pasar de una potencia a otra se deben realizar 100 sucusiones, pero esto debe acompañarse además de una reducción de la materia de 1 en 50000, justamente para atenuar la fuerza del medicamento y por lo tanto la violencia de su acción; vale decir que si seguimos  administrando una misma potencia  más de 10 tomas sin dividir la materia corremos el riesgo que aparece cuando no se cuida la dosis, de lo que hablaremos enseguida.
     4. Comenzar la administración del medicamento a partir de potencias LM elevadas descartando un rango de potencia absolutamente útil; Hahnemann utiliza dos conceptos fundamentales por su importancia práctica: la fuerza medicamentosa (par.275) y el poder del medicamento (par.269). A la primera la regula modificando la dosis del remedio y a la segunda con el manejo de la potencia. Entonces, si  lo que se pretende con la modificación de la potencia es el desarrollo gradual del poder medicamentoso, y expresamente aclara que se debe empezar por los grados más bajos de potencia y elevarlos en las enfermedades crónicas hacia las más altas (par.247, llamada 132) (par.270, llamada 155), probemos de hacerlo así y disfrutemos de sus beneficios.
      5. Pasar de una potencia menor a otra varios grados mayores en forma rutinaria y sin ningún motivo clínico que así lo justifique.
      6. Olvidar el concepto de agravación final propio en el uso de esta escala; esto quiere decir que si no se regula la fuerza medicamentosa mediante la máxima atenuación de las dosis provocamos agravaciones prematuras para el uso de esta escala.
      7. Casi todos los médicos que usan la LM tienen en cuenta el aumento progresivo de la potencia que debe haber en cada nueva toma de la  medicación pero no le dan importancia al necesario aumento gradual también de la dosis (par.248 y 280). Es decir que en la escala LM Hahnemann aconseja que gradualmente se eleve no solamente el poder medicamentoso sino también la fuerza del remedio.

Los ejemplos pueden seguir pero preferimos hacer hincapié en algo mucho más serio que todo lo que dijimos es un error cometido por muchos que usan la escala LM. Nos referimos a aquellos que juzgan la evolución del tratamiento con la escala LM con los criterios de las observaciones pronosticas de Kent. Y este es el tema a tratar en este ateneo.

Hoy pues, nos proponemos principalmente dos cosas:

      A. Demostrar que las observaciones pronosticas de Kent son solamente aplicables a la escala que usaba él (centesimal con dosis únicas) y , con todo respeto a este gran maestro, que estas observaciones adolecen de fallas de interpretación debido simplemente al descuido en la aplicación de las dosis.
      B. Que las observaciones pronosticas para la escala LM están escritas con la profundidad, simplicidad y practicidad características de Hahnemann en el propio Órganon sexta edición.


     A. Observaciones pronosticas de Kent a la luz del Órganon sexta edición.

En su Filosofía Homeopática, lección XXXV, kent enseña a hacer pronóstico después de una prescripción, es decir, entender los cambios que e producen en el enfermo después de la administración de un remedio homeopático, en dosis única. Si leemos con detenimiento toda la obra de Kent, pero especialmente la lección XXXIV, titulada Agravación Homeopática veremos que este médico confunde dosis con potencia y que en absoluto respeta la dosificación a la hora de medicar. Esto evidentemente se debe a razones filosóficas personales pues seguía fielmente a Swedenborn y a su doctrina de las series y los grados. Por lo tanto Kent no le dio crédito  a las serias advertencias de Hahnemann en el manejo de la dosis tanto en las patogenesias como en el tratamiento de los enfermos. Podríamos ser benevolentes con Kent si a esto Hahnemann lo hubiera dicho recién en la sexta edición del Órganon que Kent no conoció; pero lo notable es que el tema de la dosis, es decir la cantidad de medicamento, ya está claramente destacado en la quinta edición y en el libro de Enfermedades crónicas, obras que Kent si leyó.
Revisemos pues algunas de las observaciones pronosticas de Kent a la luz del problema de la dosis:

Primera observación pronostica: “prolongada agravación seguida con aniquilamiento del enfermo”.
Interpretación de Kent: es un caso incurable debido a que si la enfermedad orgánica es importante entonces un remedio demasiado profundo produjo una destrucción de todo el organismo. Consejo: empezad con una dosis baja: 30 o 200.

Segunda observación pronostica: “después de persistente agravación, lenta mejoría”.
Interpretación de Kent: estaba comenzando en el enfermo un profundo cambio en los tejidos de algún órgano. Consejo: en casos dudosos siempre empezar con bajas potencias y estamos preparados para antidotar el medicamento.

Tercera observación pronostica: “agravación rápida, corta y fuerte seguida de rápida mejoría del enfermo”
Interpretación de Kent: es un caso en que no había cambios estructurales de ninguna clase en los órganos vitales (hígado, riñón, corazón y cerebro). Solamente puede haber cambios orgánicos superficiales, en órganos que no son vitales.

Cuarta observación pronostica: “después de administrar el remedio no se presenta agravación de ninguna clase”
Interpretación de Kent: en estos casos no hay enfermedad orgánica ni tendencia a ella. Se trata de casos funcionales en que además se administró la potencia exactamente necesaria. Pues aunque el caso fuera solamente funciones, si la potencia es demasiado baja o alta os encontrareis con una agravación de síntomas.

Interpretación de esas mismas observaciones pronosticas a la luz de Hahnemann: si leemos el Órganon en los parágrafos 275, 276 y 277 y la llamada 136 del parágrafo 249 veremos que es otra la interpretación que podríamos hacer de estos mismos hechos.
Paso a hacer un extracto de los siguientes parágrafos; dice Hahnemann en ellos: “la conveniencia de un medicamento para un caso patológico dado no depende solo de su exacta elección homeopática (ley de la similitud) sino también de la cantidad apropiada, o mejor dicho de la pequeñez de la dosis….debido a la impresión innecesaria y demasiado fuerte que produce sobre la fuerza vital y por medio de estas sobre las partes más sensibles del organismo y que se han afectado más por la enfermedad natural. Por esta razón un medicamento homeopáticamente apropiado al caso hace daño con cada dosis que se administre si esta es demasiado grande…. Por regla general la administración en grandes dosis de un medicamento homeopático elegido con exactitud….produce muchos inconvenientes….con frecuencia pone en peligro la vida del paciente y hace su enfermedad casi incurable….aunque la enfermedad original haya desaparecido pues ahora el enfermo sufre a consecuencia de la enfermedad medicinal semejante que ahora tiene y que es más difícil destruir…. Por la misma razón un medicamento homeopático adecuado, si es administrado a dosis bastante débiles se muestra de una eficacia maravillosa… y será más saludable cuanto más se aproxime la dosis a la exigüidad que necesita para producir suavemente la curación….el médico bien documentado y cuidados a conciencia nunca se verá obligado a usar en su práctica ningún antídoto si es que se ha dado, como debería ser, el medicamento elegido en la dosis más pequeña posible”

     B.  Observaciones pronosticas de Hahnemann

Si leemos atentamente el Órganon, principalmente en los parágrafos 248, 252, 253, 254, 255, 256 y 280 encontraremos las indicaciones necesarias para operar de acuerdo a la evolución del caso, es decir según lo que observamos en el paciente después de administrar el remedio en la potencia LM.
Nos vamos a referir al tratamiento crónico para simplificar las cosas, teniendo en cuenta que las indicaciones a seguir en los cuadros agudos también están claras y expresamente enseñadas en el Órganon.
Luego de haber tomado el caso y con el cuadro de la enfermedad natural claramente trazado, con ayuda del repertorio y las MM buscamos el medicamento que mejor se adecue al caso según la ley de la semejanza.
Comenzamos con potencias bajas y gradualmente la vamos elevando, teniendo en cuidado además de que durante las siete tomas de cada potencia el enfermo nunca repita la misma dinamización, sino que ésta, mediante diez sucusiones, modifique el poder medicamentoso respecto del anterior y siguiente toma del medicamento, que se hará diariamente o día de por medio según lo amerite el caso.
Hasta acá todo bien, pero, después de administrado el medicamento, cuando el paciente viene al control: ¿cómo hacemos para saber :

      ·         Cuando y como subir la potencia
      ·         En qué caso debemos modificar la dosis
      ·         Hasta cuando seguir con un medicamento
      ·         Cuando remover un obstáculo


Hahnemann nos da tres parámetros muy claros y sencillos para que evaluemos el caso:

     1.   Estado mental del paciente (EM)           Mejoría
Agravación

    2.   Síntomas primitivos (SP)                     Mejoría
Agravación
Igual

   3.   Síntomas nuevos (SN)                         Ausentes
Presentes


Estado mental:
Mejorado: indica en principio que el medicamento es el correcto, salvo que haya síntomas nuevos.
Agravado: indica que el medicamento no es el correcto o que la dosis fue grande


Síntomas primitivos:
Mejorados: o ausentes indican que el medicamento es el correcto, con más razón si está mejor el estado mental y siempre que no haya síntomas nuevos.
Agravados: indica que la dosis fue grande

Síntomas nuevos:
Cuando están significa que hay un error en la prescripción.

De acuerdo a estos parámetros las variaciones en la conducta terapéutica consistirán en:

     a.   Modificar potencia
     b.   Modificar dosis
     c.   Cambio de medicación

      a.   Potencia: se aumentará siempre que, no habiendo SN, se revele mejoría en los SP y/o en el EM
      b.   Dosis: se aumentará junto con la potencia siempre que los SP y el EM no estén agravados. La dosis se disminuirá cada vez que haya SP agravados, o que habiendo mejoría en los SP y ausencia de SN, el EM este peor.
El Aumento de los SP hacia el final del tratamiento, indican que es la enfermedad artificial la que está manifestándose por sí misma. La conducta será disminuir aún más la dosis del medicamento y espaciar las tomas, o suspenderla unos días para ver cuál es el movimiento de los síntomas y si hace falta o no seguir medicando.
      c.   Cambio de medicación: se realizará siempre que haya SN de importancia, aún en el caso en que el paciente se sienta mejor en el EM y que hayan mejorado los SP.

Resulta preocupante observar a muchos Homeópatas repetir errores de otros colegas sin preguntarse el porqué de tales conductas, y al no plantearse las dudas prefieren no solo repetir y de hecho propagar tales conductas, sino muchas veces sacar conclusiones falaces, como por ejemplo la que oí en diversas oportunidades: “las LM si agravan al paciente por eso no las utilizo”.

Realmente es apasionante el ver como aplicando los consejos del Órganon, hoy, a casi 200 años de su primera edición gozan, como todo lo que se rige por leyes naturales, de perenne actualidad.
Esperamos que este ateneo haya “movido el piso” a muchos y que de las discusiones en este ámbito no surja otra cosa que mayor luz en beneficio de los enfermos, principales destinatarios de nuestro quehacer.


Dr. José Stagnetto
Médico Homeópata
Ateneo dictado en la Academia de Homeopatía del Tucumán el 21 de marzo de 2002



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lunes, 24 de octubre de 2011

Semiología de las enfermedades agudas intercurrentes


No podemos abordar el tema de hoy, sin antes referirnos al mensaje esencial que Hahnemann nos legó en el par nº3 de su Órganon sexta edición donde resume todo su método terapéutico, de la siguiente manera:

1º  Aprenda a conocer la enfermedad natural
2º Conozca la enfermedad artificial (los medicamentos homeopáticos)
3º Aprenda bien a utilizar estos medicamentos que ha conocido para lograr la curación de la enfermedad natura.
4º Sepa que pueden existir obstáculos que podrán interferir la curación y trate de removerlos.

Partiendo de esta base y retomando el punto 1º veamos pues a qué nos estamos refiriendo al decir “enfermedades agudas intercurrentes”.
Definamos antes que nada, siempre de la mano del fundador del método homeopático, qué es una enfermedad aguda y luego qué es una enfermedad intercurrente.
Enfermedad aguda: es una alteración de la energía vital que tiene tendencia a terminar su período y a esto lo hace en un tiempo de duración mediana.
Las enfermedades agudas que atacan a las personas en forma individual, pueden provenir de dos fuentes diferentes:
a-   Explosiones pasajeras del miasma crónico y
b-   Las restantes se deben a influencias perjudiciales que afectan al hombre también en forma individual. Como por ejemplo de esto último Hahnemann cita: alimentación, excesos o defectos de la misma, enfriamientos o acaloramientos, sobreesfuerzos físicos, conductas disipadas, trastornos emocionales, etc.
Dijimos que las enfermedades agudas pueden atacar en forma individual a las personas como acabamos de mencionar, aunque también lo pueden hacer en forma colectiva, atacando a más de una persona por vez. De acuerdo a esto hay dos tipos de enfermedades agudas colectivas:
1-   Las llamadas enfermedades esporádicas, que afectan simultáneamente a pocos individuos por vez, debido a la susceptibilidad de esas personas y a las influencias telúricas y atmosféricas.
2-   El segundo grupo de enfermedades agudas colectivas pertenece a las llamadas enfermedades agudas epidémicas o miasmas agudos, que tienen como características poseer el mismo origen, ser de carácter contagioso, y afectar a muchas personas a la vez. Dentro de las epidémicas o miasmas agudos algunas se presentan siempre de la misma manera, son los miasmas agudos fijos peculiares con un nombre fijo (sarampión, varicela, etc.).

Definamos ahora las enfermedades agudas intercurrentes, también llamadas por Hahnemann Enfermedades intermediarias aisladas: son enfermedades epidémicas o esporádicas que sobrevienen en el transcurso de una enfermedad crónica.

Después de haber aclarado estos conceptos a la luz de la pluma de Hahnemann estamos ya en condiciones de decir cómo realizar la semiología y el tratamiento de las enfermedades agudas intercurrentes siguiendo las precisas indicaciones del autor del método:
En general la investigación de las enfermedades agudas son más fáciles para el médico porque la desviación de la salud se ha producido recientemente, y está fresco en la memoria del enfermo y de los que lo acompañan.
Leamos el parágrafo 100: al investigar la totalidad de los síntomas de las enfermedades epidémicas y esporádicas, no tiene ninguna importancia el hecho de que haya o no aparecido antes en el mundo algo semejante con el mismo nombre o con otro. La novedad o peculiaridad de una enfermedad de esta clase no influye ni en el método de examen ni en el tratamiento, puesto que el médico debe considerar la imagen pura de cada enfermedad reinante como si fuera algo nuevo o desconocido e investigarla completamente en sí misma si desea practicar la medicina de manera radical. Jamás sustituyendo la observación actual por conjeturas, nunca dar por supuesto que la enfermedad ya era antes de él total o parcialmente conocida, sino que debe examinarla cuidadosamente en todas sus fases. Este modo de proceder es indispensable en tales casos, pues un cuidadoso examen demostrará que cada enfermedad reinante es en muchos aspectos un fenómeno de carácter único….
Hahnemann desarrolla en los párrafos 246 al 252 de EC (traducido por la Dra. Cristina Viqueira) todo lo concerniente a las enfermedades intercurrentes, pero no quisiera terminar sin resaltar de esto lo siguiente:

“las enfermedades agudas intercurrentes deben ser tratadas lo antes posible porque se corre el riesgo de que despierten el miasma crónico de su latencia o bien si están ya desarrollados, desarrollarlos aún más.

Nada más, muchas gracias por su atención.

Dr. Mario Schliserman
Médico Homeópata



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Enfermedades Agudas Intercurrentes


Es gratificante abordar un tema como este, de LAS ENFERMEDADES AGUDAS Intercurrentes en esta Segunda Jornada de Homeopatía Pediátrica, dándole la implicancia práctica al mismo.

Procedo a exponer en tres ítems este trabajo:
1- Citas de Hahnemann en su Órganon de la Medicina sexta edición y del Tratado de las Enfermedades Crónicas (Trabajo realizado por la Dra. Cristina O. Viqueira). inherentes al tema en cuestión.
2- Mi experiencia personal con las enfermedades agudas intercurrentes en nuestra Fundación, en el Departamento de Agudos.
3- Conclusiones, consideraciones y algunas sugerencias.


Primer ítem:
El Tratado de Enfermedades Crónicas,  está dividido en tres capítulos:
Primer capítulo: LA NATURALEZA DE LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS (pág. 27, párrafo 1 al 108).
Segundo capítulo: LA CURACIÓN DE LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS (pág. 107, párrafo 109 al 276).
Tercer capítulo: LOS MEDICAMENTOS (pág. 171, párrafo 277 al 303).
No están agregados en esta obra y donde se describen los 48 antipsóricos.


En el capítulo segundo de este tratado (LA CURACION DE LAS ENFERMEDADES CRONICAS), Hahnemann habla desde el párrafo 109 al 245 de normas higiénicas y dietéticas y también de distintos obstáculos a la curación. Y llegamos al párrafo 246, pág. 159,  donde define que es una  enfermedad AGUDA INTERCURRENTE. Haciendo referencia, que no tan solo interrumpen a la enfermedad crónica sino que también perturban el tratamiento antipsórico y que a su vez lo interrumpen en un lapso bastante largo. Agrega, en este mismo párrafo que se debe recurrir a otras "Asistencias Homeopáticas", interrumpiendo el tratamiento de su enfermedad crónica hasta tanto no haya transcurrido esta enfermedad intercurrente.
Y en el párrafo 248, pág. 161 nos dice que pasada la enfermedad aguda intercurrente debemos volver a valorar al paciente, para observar si se sigue con el mismo tratamiento de la enfermedad crónica  o por efecto de esta enfermedad aguda intercurrente, se modificó, y por lo tanto debe cambiarse el enfoque terapéutico con otro medicamento.
 Quisiera hacer referencia con respecto al párrafo 220, pág. 147 , donde Hahnemann habla de una enfermedad medicinal intercurrente , en este caso no se refiere a enfermedades agudas sino a enfermedades crónicas, o sea que tiene otra naturaleza, y es donde no se usó una dosis adecuada  que se ajuste lo más posible a los síntomas de la enfermedad.
Siguiendo con las citas de Hahnemann me parece interesante que nos ubiquemos en la clasificación de las enfermedades en Homeopatía. (parágrafos 73 y 74 del Órganon de la Medicina.










Enfermedades




AGUDAS


Individuales
Traumatismos
Indisposiciones
Exacerbaciones de las enfermedades crónicas


Colectivas
Esporádicas
Epidémicas
Agudas propiamente dichas, miasmos agudos.

CRONICAS
Psora
Sifilis
Sicosis




Antes quisiera ubicar a las enfermedades agudas intercurrentes dentro de la clasificación de las enfermedades agudas.










Agudas
Con relación al miasma crónico
Retorno de viejos síntomas
Una descarga exonerativa
Agudizaciones del miasma crónico







Sin relación con el miasma crónico


Colectivas
Esporádicas


EAI
Epidémicas
Aguda propiamente dichas





Individuales
Traumatismos





Indisposiciones
Excesos
Deficiencias alimentarias
Enfriamientos
Acaloramientos
Disipación
Esfuerzos físicos
Factores emocionales

En forma más explícita el tema de las enfermedades agudas intercurrentes los refiere en los párrafos 246, 247, 248, 249, 250, 251 y 252; que no los voy a leer textualmente. (pero que lo podemos hacer si ustedes. lo requieren al final de esta exposición). Pero quiero hacer un resumen de ellas diciendo que las enfermedades intercurrentes deben ser tratadas de inmediato porque pueden despertar a los miasmas de su condición de latencia, o bien, si están desarrolladas, desarrollarlas más aún.

Segundo item:
En mi práctica de pediatra alópata, ante tal circunstancia, si estaba asistiendo a un niño con una psoriasis, y sobrevenía una gripe epidémica, atendía a ésta última con los ya sabidos medicamentos (analgésicos, antipiréticos, etc.). Transcurrido este cuadro agudo, nunca supe, más, ni aún me preguntaba qué es lo que había que observar, y no tenía dudas de seguir con el tratamiento contra la psoriasis. En homeopatía como ya sabemos tiene otro enfoque.
En nuestro Departamento de agudos  en el período comprendido entre el 02/09/2002 al 02/09/2003.
En total se ficharon 556 pacientes: 307 adultos (55,2%) y 249 niños y adolescentes (44,8%)
Total de consultas 1206 casos: 673 adultos (55,8%) y 533 niños y adolescentes (44,2%)
De éste total observe 39 casos de enfermedades agudas intercurrentes  en niños que estaban tratados de su miasma crónico, de los cuales eran 6 lactantes, 10 niños de 1 año, 8 niños de 2 años, 9 de 3 años, 2 de 4 años y 4 de 5 años.
Basándome en todo esto quiero compartir con uds. mi experiencia en el tema de las enfermedades agudas intercurrentes, de estos 39 casos observados en el departamento de enfermedades agudas de nuestra fundación.








CONCLUSIONES:
1- Los niños tratados antes de las 24 horas del comienzo de su enfermedad aguda intercurrente con el similimun de la enfermedad intercurrente, no tuvieron ninguna modificación de su miasma crónico.
2- Los niños tratados  después de las 24 horas en un 80% no hubo modificación del cuadro crónico y en el 20% restante se modificó el cuadro crónico.
3- Se utilizó en tres casos la vía de olfacción en niños de 5 años porque llevaban menos de 10 horas de evolución observando en estos casos que no hubo modificación de su cuadro crónico.
4- En esta estadística solo en un caso el medicamento del agudo coincidió con el del crónico, el 100% fue tratado con la escala cincuenta milesimal.
5- He tratado estas enfermedades agudas con un solo medicamento en un 42% y  del 58%  restante el 15% hubo que complementar con otro medicamento y el 43% con un tercer medicamento hasta ver aniquilada la enfermedad.
6- Todas las enfermedades intercurrentes que menciono fueron gripes epidémicas y esporádicas ocurridas en la Provincia de Tucumán en los períodos comprendidos entre el 02/09/2002 y el 02/09/2003.
7- Deben ser tratadas todas las enfermedades agudas intercurrentes.
8- Deben tratarse las enfermedades intercurrentes haciendo una correcta y minuciosa anamnesis del agudo.
9- No dejamos ir al paciente a su domicilio hasta que no comience a manifestarse la ley de curación con claridad que en el agudo es franca y evidente (no esperamos la completa resolución, pero vemos cambiar el humor y el dolor por ej.).
10- Una vez tomada la anamnesis le damos Sacharo Lactis hasta que podamos repertorizar, y así poder bajar el grado de tensión de los padres y/o tutores.


CONSIDERACIONES FINALES:

El departamento de agudos es un servicio permanente que nuestra fundación pone a disposición de todos aquellos pacientes que padeciendo de una ENFERMEDAD AGUDA requieran del médico homeópata a la brevedad. El enfermo durante la atención de un cuadro agudo no necesita informar al médico homeópata de guardia todos aquellos datos íntimos que fueron requeridos por su médico homeópata de cabecera, ya que en estas circunstancias solo hará falta conocer los acontecimientos relacionados con el cuadro agudo.
Además de solucionar el problema de aquellos pacientes que no encuentran a su médico homeópata de cabecera durante una enfermedad aguda o en la agudización de una enfermedad crónica, la finalidad de este servicio es concientizar a la gente que no se debe tratar telefónicamente, ni mucho menos fomentar la auto medicación del paciente, son pretexto de que se trata de medicamentos inocuo; el resultado de estas malas prácticas es que los enfermos terminen en una guardia de emergencia de medicina convencional y así se cree que la homeopatía no cura estos casos de emergencia, sino que solo trata ciertos casos crónicos y algunos estados neuróticos.
La misión de nuestra fundación es predicar desde la teoría y también desde la práctica los beneficios de esta medicina.
Atención de cuadros agudos. En nuestro consultorio previa revisación clínica del paciente  se confecciona una ficha clínica, se suministra el medicamento seleccionado y se espera la reacción curativa del mismo, cuando el remedio es el adecuado, ésta es llamativamente veloz contra los que suponen que la homeopatía actúa muy lentamente. Trabajamos con un botiquín de 146 medicamentos de 2 LM y se utiliza la vía oral y en algunos casos, con llamativa éxito la vía olfativa. Algunos pocos medicamentos están en 30 ch por no disponerlos en escala cincuenta milesimal.

"Ante un paciente agudo donde uno se equivocó, el cuadro es desesperante; “se puede pedir paciencia, esperanza, inspiración que son factores cardinales en el arte de curar, pero también podemos pedir el concurso de otro médico homeópata”.

"Es realmente maravillo observar en el cuadro agudo como su curación se da en minutos u horas, lo que uno ve en meses o años en el enfermo crónico."

Y por último quiero hacer referencia a un punto que cada vez le damos más importancia en nuestra fundación, el tema de “DOSIS Y POTENCIA”.
Cuando Hahnemann habla de dosis habla de cantidad de medicamento y cuando habla de potencia se refiere al grado de  desarrollo del poder medicamentoso, que se logra mediante la trituración y sucusión del medicamento. Este poder del medicamento aumenta en concordancia con  las dinamizaciones progresivas, y así se van liberando nuevos síntomas, que esa sustancia posee en su interior.
Le doy gracias a Dios la invitación a esta jornada y me pongo a vuestra disposición para contestar sus dudas en caso de poder responderles.

Dr. Mario Schliserman
Médico Homeópata




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